Ahora que se aproxima el verano y la temperatura va en aumento, es importante mantener bien hidratado a nuestros bebés, ofreciéndoles pequeñas cantidades de agua y líquidos con frecuencia. Ya que si se presenta una enfermedad diarreica que provoque deposiciones líquidas y vómitos constantes, generarán pérdida de líquido corporal. Cuando este cuadro no es controlado adecuadamente en los niños, la deshidratación puede causar graves riesgos a la salud sino es tratado a tiempo.
¡Atención!, mamás
Existen determinados síntomas que se expresan en el estado físico y anímico del bebé a los cuales las madres deben prestar mucha atención. En principio, el decaimiento general y la irritabilidad evidencian malestar físico general.
Asimismo los niños pueden presentar ojos hundidos, lengua y piel resecas. La deshidratación ocasiona incluso la ausencia de lágrimas cuando el niño llore.
Tratamiento indicado
Solo por indicación médica los antibióticos son una alternativa para su tratamiento. Caso contrario, se deberá proporcionar al bebé mayor cantidad de alimentos como caldos discretamente salados.
Se recomienda que los pequeños beban infusiones de té, consuman mazamorra o agua de membrillo que ayudan a mejorar la digestión. La panetela también suele ser un remedio casero a base de arroz efectivo para aliviar las diarreas.
Prevención
La medida preventiva más efectiva es la alimentación exclusiva con la leche materna hasta el sexto mes de nacido. Posteriormente, es necesario que consuma alimentos complementarios manteniendo la lactancia hasta el primer año de nacimiento.
Por último, es necesario cumplir de manera estricta con el esquema de vacunas antes del sexto mes de nacimiento. De esa manera, se logrará proteger del rotavirus, principal microorganismo causante de las diarreas virales. No está demás mencionar la importancia de las medidas asépticas básicas como el lavado de manos que previenen de la infección bacteriana.


